Residuo cero: lo que hay detrás de esta certificación

Siempre insistimos en la importancia que tiene para una empresa poder respaldar su discurso en defensa de la sostenibilidad y el medio ambiente con hechos, reales y cuantificables. Y ese es el gran objetivo de las auditorías y certificaciones ambientales, de las que, por cierto, hay cada vez más. En Gaiambiente llevamos años trabajando en servicios de gestión ambiental y hoy nos vamos directamente a explicarte qué es eso de certificación Zero Waste o Residuo Cero, que implantamos desde Gaiambiente.

Es una de las certificaciones impulsadas por AENOR (la Asociación Española de Normalización y Certificación) y se centra, como no podía ser de otra manera, en el compromiso empresarial con la circularidad de materiales. ¿Qué quiere decir esto? Que si tu empresa cuenta con esta certificación AENOR estamos ante una compañía en la que, al menos, el 90% de sus residuos son separados correctamente y valorizados. Pero, además, la certificación cuenta con un segundo nivel, “hacia residuo cero”, para empresas que se encuentran en proceso de mejorar su gestión de residuos y muestran ya un compromiso ambiental, valorizando al menos el 60% de los residuos. Es decir, la certificación, en cualquier de sus niveles, no exige a una empresa el residuo cero literalmente, sino caminar hacia ese objetivo, a través de una gestión eficiente de todos los residuos que son generados en el seno de su actividad para lograr su correcto tratamiento y valorización.

Lo realmente importante es entender que esta certificación lo que pretende es avanzar hacia un modelo de economía circular, respaldado especialmente en los últimos años por la legislación europea y por otras políticas como las que avanzan hacia el cumplimiento de la Agenda 2030. Si conoces el esquema de la pirámide de gestión de residuos, entenderás que el objeto de esta certificación es invertirla, es decir, priorizar la prevención de residuos, seguida de la reutilización, el reciclaje, la recuperación y colocar, finalmente, la eliminación.  Es una certificación que hace hincapié, y así lo pretende, en la necesidad de que pongamos en marcha políticas vinculadas directamente a la prevención y valorización de residuos para su posterior reintroducción en la cadena de valor como materiales.

¿Por qué es importante contar con la certificación Residuo Cero?

A estas alturas, entendemos que es innecesario abordar todos los problemas ambientales que son provocados por el abandono o tratamiento incorrecto de los residuos, como la contaminación de recursos naturales y su efecto sobre los ecosistemas. Por ello, vamos a centrarnos en la importancia de esta certificación a nivel empresarial. 

En primer lugar, una compañía que cuenta con la certificación Residuo Cero AENOR ha logrado una gestión eficiente de residuos y garantiza su trazabilidad desde que se generan hasta que son tratados, lo que le permite dar respuesta a las exigencias legislativas, cada vez más estrictas en este sentido. 

Pero hablemos también de imagen. De la reputación empresarial. Porque lograr la certificación Zero Waste como esta, las entidades ven reforzada la imagen que pretenden proyectar, especialmente para empresas certificadas con la ISO 14001, reforzando también toda la estrategia de comunicación centrada en sostenibilidad hacia clientes y stakeholders

Además, la certificación permite a la empresa reducir la cantidad de residuos generada mediante la optimización de procesos de gestión, así como de recursos utilizados y, derivado de esta eficiencia y reducción, permite a la empresa disminuir costes asociados y, al mismo tiempo, obtener un ingreso extra por la gestión de materiales valorizables.

Por otro lado, la certificación también tiene espacio para reconocer los esfuerzos de las empresas que incorporan procesos de diseño de producto que se siguen pautas de ecodiseño en las fases previas a la propia producción, todo ello para que al final de su vida útil no termine en un vertedero.

¿Cómo lograr la certificación Zero Waste?

La empresa que pretenda hacerse con esta certificación deberá pasar por un proceso de comprobación y una vez superada esta auditoría, la empresa recibe un informe de confirmación del resultado. Para ello es importante contar con una consultora ambiental como Gaiambiente, que se encargue de analizar procesos e identificar e inventariar los flujos de residuos, proponer soluciones para mejorar esta gestión y ayudar en los trámites y documentación exigida para lograr esta certificación. Además, la consultora puede en todo caso definir el plan de minimización de residuos para ayudar a las empresas a lograr una mayor sostenibilidad de su actividad.

En los casos positivos, se entrega la declaración de verificación de AENOR, que incluirá en todo caso el porcentaje de valorización de cada fracción de residuo incluida y que contará con una validez de tres años. 

¿Tienes dudas sobre cómo solicitar la certificación residuo cero? Contacta con nuestro equipo especializado en economía circular y te ayudamos.