¿Cómo influye el efecto albedo en las ciudades?

En otros artículos te hemos hablado del efecto albedo y impacto en el clima. Esta vez, vamos a comentar el papel fundamental que tiene en la gestión del clima en las ciudades, donde abundan materiales oscuros como el asfalto y los techos de los edificios. ¿Crees que el efecto albedo es alto o bajo en estos casos? ¿Crees que puede influir en el calentamiento urbano? Todas las respuestas, más abajo. 😉

Por si no te acuerdas qué es el efecto albedo…

El efecto albedo se refiere a la capacidad de las superficies para reflejar la radiación solar. Un terreno con alto albedo, como la nieve, refleja la mayor parte de la radiación solar que recibe, mientras que una superficie con bajo albedo, como el asfalto, absorbe la mayoría de rayos. Por si te interesa, en el artículo ¿Qué es el efecto Albedo y por qué se debe tener en cuenta al hablar de Cambio Climático? explicamos más detalles sobre las características de este fenómeno. 

Pero ahora vamos a centrarnos en las ciudades. El asfalto y el hormigón predominan en las urbes grandes y pequeñas. Estos materiales oscuros absorben la radiación del sol, lo que aumenta las temperaturas locales unos cuantos grados y la demanda de energía para enfriar los espacios, lo que contribuye a un mayor consumo energético y calentamiento del entorno. Vamos, un efecto dominó.

Qué es una «isla de calor urbana» y por qué debes familiarizarte con este concepto

La isla de calor urbana es un suceso donde las ciudades experimentan temperaturas bastante más altas que las zonas rurales cercanas. Esto ocurre debido a la concentración de materiales que absorben y retienen el calor. Además, la falta de vegetación y árboles también influye en el aumento de las temperaturas, ya que las plantas ayudan a regular el clima.  

Por ejemplo, en una ciudad la temperatura de una superficie de asfalto puede variar de forma drástica dependiendo de si está a pleno sol o bajo la sombra de un árbol. Se ha observado que el asfalto expuesto directamente al sol puede alcanzar temperaturas de hasta 60°C, mientras que una superficie similar bajo la sombra de un árbol puede mantenerse alrededor de los 30°C. 

Seguro que en algún momento lo has experimentado por tu cuenta. Es pleno agosto en Madrid y vas caminando por la calle sin ninguna sombra, te sientes agotado y aplatanado y de repente ves una zona de árboles y te refugias debajo de ellos. Hace calor igualmente pero sientes un respiro ya que el sol no te quema tanto. Pues esto son los efectos de las islas de calor urbanas.

El efecto albedo y las islas de calor empeoran las condiciones de vida en las ciudades, especialmente durante las olas de calor, incrementando el riesgo para la salud de las personas y de la biodiversidad. En los últimos años, de hecho, las metrópolis han experimentado temperaturas muy elevadas, como Madrid donde la máxima en 2024 llegó a los 40.4ºC, superando la media histórica. O en Bilbao y Santander, donde en 2023 los termómetros marcaron 43.9ºC y 41ºC respectivamente. Sin duda, temperaturas récord para tratarse del norte de España. 

¿Qué podemos hacer para mejorar las consecuencias del albedo urbano?

Aumentar el albedo en las ciudades es una estrategia clave para mitigar sus efectos negativos. Esto se puede lograr mediante el uso de materiales de construcción de alta reflectividad, como techos blancos y pavimentos fríos, que reflejan más radiación solar. Asimismo, integrar áreas verdes y espacios abiertos también contribuye a mejorar el albedo, reduciendo las temperaturas locales. 

En resumen, el efecto albedo es un factor crítico en la gestión del clima en las ciudades. Las planificaciones urbanas deben poner a sus habitantes en el centro y valorar elegir materiales que ayuden a mejorar el confort térmico, además de incluir espacios verdes que aumenten la calidad de los ecosistemas y de su fauna y flora.