El cambio climático es el desafío más grande al cual nos enfrentamos en nuestro tiempo. No es algo del futuro, ya que estamos viendo como sus efectos son cada vez más intensos y devastadores (inundaciones, incendios forestales, lluvias torrenciales, temperaturas extremas, pérdida de biodiversidad, fenómenos meteorológicos de miedo, etc.). Y como ante toda situación adversa, los seres humanos innovamos y buscamos soluciones para adaptarnos.
En este caso, hablamos de la innovación verde, aquella enfocada en mitigar las consecuencias de la crisis climática y la cual promueve tecnologías como la energía solar, la agricultura regenerativa o la captura y almacenamiento de carbono.
Todas estas soluciones tienen un objetivo común: buscan reducir la huella de carbono, fomentar la sostenibilidad y optimizar el uso de materias primas. Además, revolucionan la forma en la que interactuamos con el planeta, promoviendo una relación más equilibrada y sana con nuestra madre Tierra. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
#1. Apuesta por la energía solar
La energía solar es una de las principales soluciones para combatir el cambio climático. Una forma accesible y rentable de producir energía limpia.
Algunas innovaciones en este campo incluyen los paneles solares de película delgada, que son más ligeros y flexibles, y las soluciones de almacenamiento de energía, como las baterías solares de nueva generación, que permiten almacenar la energía sobrante para usar por la noche o en momentos donde hay poca luz solar, como en los días nublados. Así es, aunque el cielo esté gris ¡podemos aprovechar los rayos de luz!
Además, cada vez es más común que se desarrollen sistemas solares integrados que se instalan en edificios y estructuras, lo que mejora la eficiencia energética de las construcciones y reduce la dependencia de los combustibles fósiles al tener que usar la electricidad para cualquier cosa.
#2. La agricultura será regenerativa o no será
La agricultura intensiva, a lo largo de las décadas, ha provocado la deforestación de numerosos bosques, la contaminación de acuíferos, lagos y ríos, la destrucción de hábitats y un largo etcétera. En pocas palabras, ha sido la causante de la degradación ambiental de muchos ecosistemas. Como es obvio, la agricultura nos ha salvado y ha sido un protagonista indiscutible en nuestra supervivencia, pero es hora de que busquemos otras alternativas agrícolas que sean mucho más respetuosas con nuestro planeta y nos permitan seguir alimentándonos, sin comprometer la una a la otra.
Esto ya tiene un nombre y es agricultura regenerativa. Y no es una moda pasajera, si no que lleva años con nosotros. Este tipo de agricultura utiliza prácticas tradicionales como el uso de especies de cobertura, la rotación de cultivos o el compostaje. Métodos que buscan la producción alimentaria a la vez que mantienen el suelo saludable y restauran los ecosistemas agrícolas.
Un suelo nutrido y con buena salud será capaz de producir alimentos durante mucho tiempo. Este enfoque evita que se erosione y pierda fertilidad, y promueve otras prácticas para mejorar la estructura del suelo, incrementar la biodiversidad y aumentar la capacidad de retención de agua.
Además, contribuye de manera significativa a la lucha contra el cambio climático, ya que captura carbono en la tierra, reduciendo las emisiones a la atmósfera.
#3. La captura de carbono ha llegado para quedarse
La captura de carbono es una tecnología clave para frenar el cambio climático. Básicamente, se encarga de atrapar el dióxido de carbono que generan las industrias antes de que este llegue a la atmósfera.
Una de las grandes innovaciones en este ámbito son los filtros avanzados, que logran capturar el CO₂ de forma más eficiente y a menor coste. Pero no solo se trata de capturarlo, ¡también es importante almacenarlo de manera segura! Por eso, se están implementando soluciones como el almacenamiento en formaciones geológicas subterráneas, donde el carbono queda atrapado de forma estable durante miles de años, reduciendo así, su impacto ambiental.
#4. El transporte verde mejora la calidad de vida en las ciudades
El sector del transporte es otro de los principales responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, solo en España representa el 32,6 % de las emisiones totales registradas en el último año.
Por eso, también es un área que necesita innovar en verde de forma urgente. Y no nos referimos a que tengan que ser del color de las plantas, si no a que el sector se debe ir transformando poco a poco. Por ejemplo, los vehículos eléctricos cada vez son más populares y no solo por ser más limpios que los coches tradicionales, sino también por la mejora en la infraestructura de carga en las carreteras y el menor precio de las baterías.
Las ciudades, por su lado, están invirtiendo en mejorar sus redes de transporte público, como utilizar autobuses eléctricos, tranvías, coches compartidos, bicicletas municipales, etc. Esto es un win-win en toda regla, los ciudadanos y ciudadanas tienen un abanico más amplio para moverse por la ciudad y pueden hacerlo con alternativas más respetuosas con el medio ambiente que reducen la contaminación y contribuyen a mejorar la calidad del aire.
El presente es y debe ser verde
La innovación verde está cambiando nuestra forma de vivir y cuidar el planeta. Tecnologías como las energías renovables, la agricultura regenerativa o la captura de carbono no solo ayudan a combatir el cambio climático, sino que también abren puertas a nuevas oportunidades económicas, sociales y ambientales. ¡Es el camino hacia un futuro más limpio y sostenible!
¿Aún no sabes qué puede hacer tu organización para ayudar a combatir el cambio climático? Lee esta pequeña guía sobre cómo podemos contribuir a la neutralidad climática.